DES EN RED ARTE



OTRA VUELTA SOBRE LAS REDES

En la entrada anterior, el análisis giró en torno de las comunicaciones entre las personas más allá se su cerebro, somos conexiones con otros.
Ahora es momento de analizar qué tipo de conexiones se están dando en la actualidad, aunque cuando sea leído este artículo puede ser que ya esté “pasado de moda” lo dicho aquí, y las realidades sean otras.
De todas maneras, las redes de las que voy a hablar son las redes sociales.
¿Qué se entiende por “redes sociales”?
Los invito a ver este video.
Las teorías o dinámicas de las redes sociales han sido estudiadas por diversos investigadores para poder entender, por ejemplo las redes de colaboración científica, las wikis, los blogs, , etc. Que les han permitido conceptualizar ideas que nos acercan a la “era de la conectividad”
¿Pero que es una red?
Es un conjunto de elementos conectados entre sí, hablamos de nodos relacionados por enlaces, que entre sí forman un sistema. Los NODOS pueden ser personas, organizaciones, comunidades y en realidad, cualquier “actor de la red”.
Pensar en redes tiene que ver con imaginarse puntos interconectados de distintas maneras. Los nodos pueden tener distinto grado de importancia, de manera tal, que en un sistema educativo (red por excelencia) si una escuela fuera derrumbada por efecto de un terremoto, siendo extremistas en nuestra imaginación, o se quedara sin gas para la calefacción en pleno invierno sureño, siendo absolutamente realistas esta vez, los alumnos de esa escuela podrían concurrir a otro edificio y el sistema escolar no colapsaría.
Dicho de otra manera, los nodos, su disposición estratégica hace a la importancia del concepto del funcionamiento de la red.
La red vial argentina, por ejemplo, permite conectar los pueblos, villas, ciudades, capitales provinciales, etc. Todos estos nodos dependen de alguna manera del resto de la red. Por ello, cuando es adoptada la forma de “protesta” del “corte de rutas”, no se elige cualquier punto de enlace entre dos nodos. Si se estudia dónde se produjeron los cortes en nuestras rutas se verá que eran lugares estratégicos que invalidaban las comunicaciones entre nodos de importancia cuantificable (la Capital Federal con los centros de producción lechera, o harinea, por ejemplo).
Pero gracias a las redes podemos conectarnos con el mundo, con TODO el mundo. Esto lo hacemos a través de enlaces fuertes (nuestros contactos directos como los amigos, compañeros del trabajo, etc) o enlaces débiles o alejados (que nos conectan con conocidos más alejados de nuestro círculo habitual)
CONTINUARA…..

VOLVER A JUGAR EN EQUIPO




TECNOLOGÍAS PARA EL TRABAJO COLABORATIVO
Pautas que conectan

Más sociológica que tecnológica esta entrada marca un antes y un después.
El tiempo en el que muchos de nosotros comenzamos la escuela primaria, allá por los comienzos de los ’70, marcó todo un aprendizaje delimitado por la teoría conjuntista. Qué llevaba esto implícito, la noción del “conjunto”, de “unión” e “intersección”. Los juegos a los que jugábamos eran rondas, elásticos, bolitas, carreras de autos (a los que colocábamos masilla para hacerlos más pesados y que fueran más rápidos). Los deportes eran grupales, futbol, vóley, básquet, todo… grupal, Claro, alguno que era un descolgado jugaba al tenis o al golf, solo.
Pero la gran mayoría de nosotros íbamos en patota a tomar la lecha a lo de fulano, o a comer las tortas fritas a lo de mengano, y las madres nos bancaban a todos, chicos y chicas, todos juntos.
Todo se hacía en conjunto. Se iba a los asaltos (bien entendidos en que las chicas llevábamos algo para comer y los chicos algo para tomar, léase, “gaseosas”, obviamente”). Todos íbamos en el mismo colectivo del cual conocíamos a su chofer, que si no llegábamos a tiempo, nos esperaba… Todos sabíamos de todos.
El tiempo fue pasando, la democracia cambió drásticamente nuestra forma de pensar. SI, soy de esa generación que llegó a la adolescencia con el miedo a que te “chuparan”, del cuidado con “juntarte con aquel, porque el padre no se sabe en que anda metido”, y así, todo lo grupal se fue diluyendo hasta desaparecer. Solos y sospechando pasamos toda esa etapa.
La teoría de los conjuntos fue reemplazada por la constructivista y la individualidad llegó a las escuelas con el discurso de cada uno tiene sus propios tiempos, que aprendía a través de su propia experiencia. Pero ¿dónde quedó el hacer las tareas con el compañero así era más rápida la cosa y salíamos rápido al aire libre?
No quiero caer, (me parece que ya lo he hecho) en la nostalgia o creer que todo tiempo pasado fue mejor.
Pero esta extensa introducción tiene como objeto que pensemos en nosotros como personas que nos desarrollamos al amparo de la individualidad, nos preparamos para el trabajo competitivo, en soledad, en cubículos o en aulas donde cerrábamos la puerta y hacíamos nuestro trabajo en forma solitaria.
La pregunta ahora es ¿podemos volver a trabajar en “conjuntos” con otros más allá de las teorías?
Esta pregunta retórica implica varias disociaciones o asociaciones de ideas.
En este preciso momento estoy sentada sola en mi casa escribiendo este artículo personal acerca del uso colaborativo de las redes, pero repito, lo hago sola.
Es una dualidad psicológica. Explicar sola como trabajar en grupo.
A su vez, la pantalla me muestra que hay varios compañeros, amigos, conocidos conectados al mismo tiempo, haciendo “cada cual lo suyo”, somos un conjunto de gente haciendo nuestras particularidades.
Más allá de lo individual existe otra realidad. No todos pasaron las mismas épocas ni las mismas circunstancias. Las realidades no convergen, los procesos individuales son y serán distintos a lo largo del tiempo, pero, aquí vuelvo en espiral sobre los juegos. Los chicos, adolescentes de esta época, no conocen lo grupal sino a través de una pantalla que los une. A veces, ni siquiera se conocen pues están jugando con o contra un compañero/ rival a miles de kilómetros un juego en común que nada tiene que ver con las rondas o las escondidas (que también eran juegos de estrategias: si no te escondías mejor que los demás, te encontraban y perdías enseguida o no podías cantar pica para todos los compas).
Ahora, juegan juntos, pero solos. ¿Las pantallas los acercan o los alejan? ¿la misma herramienta que les permite “compartir” no los hace “solitarios”?
Bueno, que suerte que quienes saben mucho de esto nos acercan sus ideas. Bateson aportó que “lo mental no ocurre solo dentro del cerebro sino que son procesos, interacciones, relaciones entre los participantes de la comunicación”
Entonces volvemos otra vez sobre la comunicación, y es mismo autor agrega que “es un conjunto que incluye a todos los procesos a través de los cuales la gente se influye mutuamente: un más allá del cuerpo que traspasa el perímetro biológico mediante las extensiones de la mente, que en su alcance comunicativo, mediante los efectos de esas extensiones y de sus trazas informativas, se convierten en puntales y vigas de cohesión psicológica y social, de interacción, identidad y pertenecía a un contexto dado.”
Esta nueva forma de comunicación traspasa rápidamente las fronteras geográficas ya inexistentes de los países para unir individuos en conjuntos y así salir del cubículo, del aula. Dejar atrás una forma tan arraigada de trabajo no resulta fácil para muchos. Otros, que han captado el mensaje, ya están en otra fase, están usando la red para trabajar con otros, brindar y recoger experiencias personales que enriquecen a todos los participantes.
Esta WEB 2.0 se hace colaborativa. Arrasa con el modelo anterior, estático, para convertirse en un nuevo modelo dinámico donde los participantes se enriquecen, se reestructuran. Aparecen las etiquetas, los De.Li.Cius, donde es posible encontrar todo pre armado (según las preferencias de oros usuarios como nosotros que a nuestra vez, etiquetaremos para que otros usuarios lo encuentren igual de armadito que nosotros lo hicimos.
Pero, no puedo dejar pasar por alto el tema de las desigualdades ¿todos tenemos las mismas posibilidades? Los que manejan anchos de bandas importantes siempre estarán ese paso adelante que los demás. Los que dispongan de mejores equipos también. La igualdad de oportunidades se desequilibra. “La red se ha convertido en un sistema gigantesco de datos que circulan (casi libremente) que tiene un “carácter exponencial y auto evolutivo, crece de forma aleatoria, pero no deben descartarse temas como la conectividad o la dependencia de las distancias”
La comunicación está cambiando la forma de pensar y hacer del mundo, algunos están más preparados que otros, pero en algún momento todos vamos a tener que volver a “jugar en equipo”, para que todos ganemos.